última actualización de esta página: 07 de agosto de 2007

Utilizando las cámaras clásicas 


Canon
Canon F1 y F1n
Canon New F1
Canon AE-1
Canon A-1
Canon AL-1
Nikon
Nikon F y F2
Nikon FA
Nikon FG-20
Nikon FM y FE
Cámaras rusas
Fed-2
Fed 3, Fed 4, Fed-5
FT-2 panorámica
Horizont y Horizon 202
Lomo 135M
Lomo LC-A (Lomo Compact)
Leica
Leica III, IIIa, IIIc, IIIf
Leica M3, M2, M4
Minox 35GT
Rollei 35
Miranda Sensorex RE
Widelux F6

Canon F-1 y F-1n

De utilización extremadamente agradable e intuitiva, manejables (a pesar de su peso) y enteramente mecánicas, con muy leves diferencias entre ambos modelos. La sensibilidad del fotómetro se encuentra concentrada en el recuadro central (que en el visor se advierte un poco más oscuro), permitiendo un excelente control de la medición. Muy útil el visor de capuchón plegable (por cierto, no disponible con el posterior modelo New F-1), y bastante curioso el aparatoso diseño del Booster T (que incrementa la capacidad de medición del exposímetro) y del visor Servo EE, que ofrece un automatismo a la prioridad de velocidad.

Canon New F-1

Una de las "cámaras perfectas", con su excelente ergonomía y reparto de pesos, que le confiere una sensación de caer especialmente bien entre las manos. Básicamente de exposición manual, ofrece un automatismo de prioridad a la abertura cuando se monta el visor AE FN, así como un automatismo de prioridad a la velocidad de obturación tan pronto es utilizada junto al motor de arrastre específico. Tres sistemas de medición varían en función de la pantalla de enfoque elegida (32 modelos diferentes): balanceado al centro, recuadro central o medición puntual, facilitando un cuidadoso control de la exposición. El sistema de obturación es "híbrido", de funcionamiento mecánico para velocidades de 1/90 a 1/2000.
El cuerpo de cámara ideal para disfrutar de la excelente gama de objetivos Canon, tanto los de la primera serie FD, con la característica arandela cromada, como los posteriores New FD, más compactos y ligeros. La ventaja de los primeros, aparte de quizás, su mayor robustez, estribaría en que el objetivo no gira al ser montado, con lo que el posible desgaste derivado del montaje y desmontaje repetido quedaría minimizado. En cualquier caso, los New FD cuentan con modelos de primerísima línea: aparte, como suele ser habitual, de las elevadas prestaciones del objetivo standard de 50mm (tanto en su versión f/1,4 como f/1,8), resulta sorprendente el rendimiento de los zooms 35-105 f/3,5 y 80-200 f/4. El equilibrio de color de los objetivos Canon tiene "personalidad propia", y manteniéndose uniforme en toda la gama.

Canon AE-1

La primera de la serie A: la utilización de plásticos de "aspecto metálico", junto con la inclusión de circuitos electrónicos, permitieron una considerable reducción del peso. Un absoluto éxito comercial (más de 4 millones de unidades vendidas), a pesar de no ser una cámara barata: su precio en España en 1982 (con el 50/1,8) era de 42.000 ptas. Lo mejor: permitir la utilización de la excelente gama de objetivos FD. Como en el resto de los modelos de la serie A, sin velocidad mecánica de emergencia.

Canon A-1

Revolucionaria en su época por sus cinco modos de exposición automática (+ manual), la información luminosa del visor (extremadamente clara) y el amplio rango de medición de su sistema fotométrico (hasta EV-2: 8 seg a f/1,4 con película de 100 ASA). Como en el resto de las cámaras de la serie A, el obturador de tela de recorrido horizontal permitía un perfil más bajo en su diseño, si bien a costa de una limitada velocidad de sincronismo de flash (1/60). Manejo cómodo e intuitivo, a pesar del elevado número de diales y controles.  

Canon AL-1

Si bien en principio un cuerpo dirigido al fotógrafo amateur, la inclusión de un led de confirmación de enfoque en el visor, resultaba una ayuda nada desdeñable en condiciones de enfoque difícil. La tapa del compartimento de las pilas tiene tendencia a romperse. 


Nikon F y F2

La sensación de robustez que transmiten ambas cámaras es muy remarcable, manteniendo el obturador una sorprendente precisión incluso en las unidades más castigadas. Utilizadas con el pentaprisma sin fotómetro, ambos modelos resultan relativamente compactos y manejables, aparte del elevado peso derivado de su vocación profesional y funcionamiento enteramente mecánico. La Nikon F acepta también el pentaprisma DE-1 de la F2, si se retira la placa frontal con el logotipo de la marca.

Nikon FA

La electrónica y los multimodos se incorporaron plenamente a este modelo de 1983, que permite pues todos los automatismos posibles, así como dos sistemas de medición (ponderado y matricial). Compacta y completa, ofrece también un ágil utilización del flash de relleno, gracias a su elevada velocidad de sincronización (1/250), también disponible como velocidad de emergencia de funcionamiento mecánico.

Nikon FG20

Extremadamente ligera, y de reducidas dimensiones, al igual que los modelos FG y EM, debido a la utilización de plástico en su fabricación (ojo con los golpes...); exposición manual o con prioridad de abertura, y velocidad mecánica de emergencia a 1/90. Muy práctica para ser utilizada con los objetivos del serie E, especialmente junto a los excelentes 100/2,8 y 50/1,8: con este último, y con una pequeña tira de cinta negra tapando la marca "Nikon"... ¡pasa totalmente desapercibida!  

Nikon FE y FM

Externamente muy similares, diferenciándose en el automatismo de exposición a la prioridad de abertura con que cuenta la FE. Sobrias y clásicas, el sistema de obturación de la FM es enteramente mecánico, mientras el de la FE obedece a un circuito electrónico. El sistema de medición de esta última, mediante aguja en el visor, mucho más intuitivo que los diodos "+" y "-" de la FM.


Fed-2

Aunque originalmente un modelo con pocas pretensiones (sin velocidades lentas, sincro para flash ni autodisparador, que se incorporarían posteriormente), me parece una cámara construida con especial solidez, de diseño tosco pero funcional, perfectamente utilizable por sí sola o como segundo cuerpo. La base del telémetro especialmente ancha (67mm) le permite una base efectiva de 50,25mm (el factor de ampliación del visor es de 0,75x), una de las más amplias de todas las cámaras de telémetro (la de la Leica M3, la mayor de todas las cámaras Leica, es de 69,25 x 0,92= 63,71mm; la de las Leica M2, M4 y M5 es de 69,25 x 0,72= 49,86mm). Visor muy nítido, con ajuste de dioptrías.

Fed-3, Fed-4, Fed-5

Muy parecidas las tres; la incorporación del fotómetro en la Fed-4 le da una línea demasiado alta (al estilo Leica M5) que la hace menos manejable. La Fed-5 es muy parecida a la Fed-3, si bien incorporando un fotómetro de selenio no acoplado (excepto la versión Fed-5V, que no cuenta con fotómetro). En el dial de velocidades (que gira al cargar el obturador) los ajustes quedan muy próximos entre sí, debiéndose de prestar especial atención en la velocidad selecionada. Suele encontrarse junto con el Industar-61, de 52, 53 ó 55mm de focal, y luminosidad f/2,8 (la relación calidad/precio de este objetivo es decididamente insuperable).

FT-2 panorámica

La utilización de esta cámara resulta poco menos que un desafío: la carga de la película es laboriosa, el visor puramente testimonial, el diafragma es fijo y cuenta sólo con tres velocidades de obturación (o cuatro, si contamos el 1/50). A menos que se persiga intencionadamente la distorsión, el plano de la película debe de mantenerse perfectamente perpendicular al suelo, y, teniendo en cuenta que el ángulo vertical es el equivalente a un objetivo de 50mm (27º) mientras que el horizontal es de 120º, la búsqueda del encuadre no resulta sencilla.
Todo esto limita a buen seguro las posibilidades de la toma, pero, en contrapartida, se consiguen resultados que no podrían obtenerse con ninguna otra cámara del mercado. La suave curvatura ofrecida por la perspectiva (sólo detectable en motivos arquitectónicos o rectilíneos) resulta en mi opinión muy natural, similar a la de la propia visión humana. La calidad del objetivo es muy aceptable (pues es inevitablemente utilizado en su abertura de máximo poder de resolución, f/5,6), y, dado que la totalidad de la toma se realiza con el eje vertical central del objetivo, la caída de la resolución en los ángulos de la imagen queda minimizada. Estos factores, ayudados por las generosas dimensiones del negativo (24x110mm), permiten ampliaciones de cierto tamaño.
Las fotografías del fotógrafo Jaroslav Poncar, que ha utilizado las FT-2 durante más de 25 años, son un excelente muestra de las posibilidades de esta cámara, verdaderamente única (ver http://www.poncar.de).

Horizont y Horizon 202

¿Mala suerte con estas cámaras? El mecanismo giratorio de mi Horizon 202 recién comprada se bloqueó en el segundo rollo, y fue sustituida en garantía por una nueva unidad... que dejó de funcionar asimismo unos meses después (ya el sonido que emite mientras dura la toma no inspira demasiada confianza). El sistema de acoplamiento de los filtros, mediante un fleje que ajusta a presión, deja bastante que desear, y no hay que descartar que el filtro pueda salir disparado cuando intenta ajustarse.
Algún tiempo después insistí con una Horizont original (1960), a mi juicio de mayor solidez: pero, como ocurre en la gran mayoría de las unidades ofrecidas, tenía entradas de luz, debido al desgaste del fieltro que rodea al tambor giratorio. Sustituir el fieltro en sí no es complicado, pero para ello hay que desmontar buena parte de los mecanismos, y el funcionamiento posterior de la cámara puede resentirse de ello.
En cualquier caso (cuando funciona) los resultados son excelentes, pues el sistema del objetivo giratorio permite una resolución mejorada, al ser captada la totalidad de la toma con el eje vertical central del objetivo. Más difícil resulta conseguir la perfecta alineación de la cámara, incluso con la ayuda del nivel de burbuja integrado (sin trípode la cosa se complica más). Hay que tener en cuenta que el visor no abarca los 108º de la imagen, por lo que no es de extrañar que en la toma aparezcan nuestros propios dedos sosteniendo la cámara (el soporte a tal efecto suministrado con la cámara no resulta demasiado cómodo de utilizar).

Lomo 135M

Robusta y enteramente mecánica, con avance automático de la película. Ingenioso sistema para el ajuste de la exposición, con pictogramas independientes para el ajuste del diafragma (nieve, playa...) y velocidades de obturación (sol, nubes...), que, combinados, ofrecen una buena orientación. Algo pesada en su vocación de compacta (480gr), pero su, en principio, humilde Industar de 40mm, ofrece resultados muy dignos.

Lomo LC-A (o Lomo Compact)

Desde luego, no puede considerarse una cámara clásica, aunque, si la lomomanía ha de servir para acercar a la personas hacia la afición a la toma de fotografías... buena es. En el diseño del objetivo se ha utilizado la antigua técnica de permitir un viñeteado más que apreciable (que incluso se anuncia como una particularidad de la cámara) con objeto de aumentar considerablemente la resolución de la zona central de la imagen, al ser desechadas las zonas de la imagen que atacan al objetivo con mayor ángulo. Su automatismo ofrece imágenes, a mi juicio, algo subexpuestas (quizás para maximizar la saturación del color), aunque ello sería fácilmente compensable mediante el ajuste ASA. En ajuste para flash (1/60), permite un control manual de la exposición.


Leica III, IIIa, IIIc, IIIf

Las diferencias de utilización entre estos cuatro modelos son mínimas, siendo la suavidad de funcionamiento el factor más destacable de todas ellas. Silenciosas, discretas y extremadamente agradables de utilizar (bueno, con excepción a lo relacionado con la carga de la película...), permiten la utilización de una enorme variedad de objetivos con montura rosca de 39mm, tanto originales de la firma como de otras marcas de la época (Canon, Nikon...), así como de objetivos económicos de fabricación rusa. Entre estos últimos, un Jupiter-8 (50mm f/2), por ejemplo, en su versión con revestimiento antirreflejante, resulta una alternativa a tener en cuenta.

Leica M3, M2, M4

La serie M de Leica se considera... lo máximo, y, realmente, la toma de fotografías con objetivos de focal standard o angulares representa un placer especial. En líneas generales, las diferencias entre los modelos M3, M2 y M4 son muy pequeñas, limitándose prácticamente a las diferentes focales mostradas en el visor. Si el objetivo a emplear normalmente va a ser un 50mm, considero la M3 la mejor opción, pues la imagen en el visor es mayor (magnificación 0,92x), lo que facilita la precisión del enfoque. Si, por el contrario, la focal más utilizada va a ser la de 35mm, es preferible la M2, ya que evita la necesidad de montar un visor opcional. La M4 contaría con la ventaja de su sistema de carga rápido, siendo preferida también por algunos fotógrafos por poder encontrarse con acabado en negro. En cuanto a la actual gama de objetivos, está considerada la mejor del mundo (la lectura del libro Leica Lens Compendium, de Erwin Puts, es fascinante), pudiendo utilizar asimismo la anterior serie de objetivos de rosca mediante un sencillo adaptador.


Minox 35GT (y GL, ML, GTE... etc.)

A excepción del modelo Minox 35 AL, sin ajuste de la distancia de enfoque, el resto de los modelos Minox 35 presentan pocas diferencias entre sí, tales como la utilización de leds o aguja en el visor, o la inclusión de un automatismo programado de la exposición. La inserción de una unidad de flash conmuta la velocidad de obturación a un valor fijo (generalmente 1/125), particularidad que puede utilizarse para un ajuste manual de la exposición, al poder escogerse entre las distintas aberturas de diafragma. Extremadamente ligera, el diseño de su tapa plegable (que puede utilizarse a modo de parasol, sosteniendo la cámara al revés) le otorga un carácter extremadamente compacto. El objetivo ofrece un rendimiento remarcable, especialmente en condiciones favorables de iluminación. Se trata, eso sí, de una cámara delicada, que soporta mal el trato poco cuidadoso.

Rollei 35 (y 35B, 35T, 35S, 35SE, 35TE, 35LED)

La utilización de estas pequeñas Rollei resulta simpática y agradable, teniéndose siempre la certeza de que los resultados obtenidos serán de primera línea. Los modelos con objetivo de luminosidad f/3,5 resultan más asequibles y ligeros, especialmente la Rollei 35B (o B35), que, aunque con un rango de velocidades de obturación más limitado, cumple perfectamente con su cometido. La Rollei 35S (con luminosidad f/2,8), representaría lo máximo de la gama, resultando las 35 y 35T similares, aunque con objetivo f/3,5. El sistema de leds en el visor (modelos 35LED, 35SE y 35TE) parece menos atractivo en su utilización, y resulta más delicado: colocar inadvertidamente la pila en la posición inadecuada puede dañar irreparablemente el circuito de la cámara.

Miranda Sensorex RE

Llama la atención el excelente diseño de las Miranda, de las que un buen número de modelos dispone de visores intercambiables. La doble montura de bayoneta y rosca 44mm permite utilizar objetivos Miranda de las primeras series, así como de rosca M42 mediante el adaptador correspondiente. El reparto de pesos es excelente, y el sistema de pulsador frontal para el pre-diafragmado (todavía necesario para la medición), rápido e intuitivo.

Widelux F6 (ver aquí)


© 2007, texto e imágenes

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